2.1.12

Colombia

Estaba en Colombia. Había viajado con mi familia y caminaba descalza por una playa.
El mar era turquesa y casi no había olas. El agua estaba cálida.
La playa parecía ser jóven, porque casi no había arena, si no más bien conchas marinas y piedras semi preciosas en su suelo. Si, estaba lleno de amatistas grandes como un puño por todas partes, de puntas redondeadas que el mar iba esculpiendo. No lastimaban ni pinchaban, pero dificultaban el paso, sin embargo, era un lugar hermoso en el que me encantaba estar.
Después me iba a pasear por una feria de artesanos enorme. Me guiaba una amiga colombiana.
Hacía calor. La feria estaba situada en un parque inmenso lleno de árboles y plantas. A la derecha corría un arroyo cristalino.